Manejo de Heridas en rumiantes – Veterinaria y Sanidad

En el manejo de heridas es importante recordar las fases de la cicatrización de las mismas, ya que esto nos permitirá adaptar los tiempos y a veces adelantarnos a los eventos en favor de una más rápida y pronto recuperación del paciente.

Las fases de la cicatrización son tres:

1- Inflamatoria, exudativa, debridado.

Esta etapa comienza inmediatamente luego de producida la herida y predomina por unas 6 horas, aunque puede tener una duración más prolongada. Hay una activa vasoconstricción que es rápidamente seguida por vasodilatación que permite que se filtren proteínas plasmáticas al espacio intersticial junto con neutrófilos, monocitos y macrófagos. Los fibroblastos comienzan a diferenciarse y las células endoteliales a proliferar.

2- Proliferativa, con depósito de colágeno.

Comienza 12 -36 horas luego del trauma. Se produce una reducción de neutrófilos y un aumento de los macrófagos que se constituyen en el “tracto digestivo” de la herida, en tanto que continúa la proliferación de fibroblastos y células endoteliales. Luego de 4-6 días comienza la síntesis de colágeno. Aparecen los componentes del “tejido de granulación”.

3- Remodelación, maduración.

Comienza unas 2 semanas después de la lesión. Dura 2-3 semanas en los tejidos que cicatrizan rápidamente (vísceras, músculo), en tanto que puede hacerlo por períodos más prolongados en aquellos tejidos que cicatrizan más lentamente (hueso, tendones, ligamentos).

Hay un lento incremento de la fuerza tensil, se halla en equilibrio la síntesis y la destrucción del colágeno, el cual continuará aumentando la resistencia del tejido cicatricial.

Te puede interesar  Ventajas y desventajas de la Inseminación Porcina - Veterinaria y Sanidad

Tipos de Cicatrización de Heridas

La cicatrización de heridas puede verse alterada por numerosos factores incluyendo infección, tejido necrótico o isquémico, edad, mala nutrición, pobre perfusión vascular, drogas (i.e. corticoides) e hipotermia.

Cicatrización por primera intención o cierre primario: se realiza en heridas pequeñas, limpias, en donde los tejidos pueden ser suturados y la cicatrización progresa sin complicaciones.

Cierre por primera demorado: se realiza en heridas adonde los tejidos no son aptos para el cierre primario y luego de 3-5 días una vez que la infección local está bajo control, y antes de la aparición del tejido de granulación, pueden ser suturadas.

Cicatrización por segunda intención: se produce en heridas más grandes, infectadas, menores en donde los tejidos no pueden ser suturados, la herida se deja abierta y la cicatrización progresa desde el interior hacia la superficie.

Cicatrización por tercera intención o cierre secundario: se realiza en heridas adonde la infección se ha controlado luego de mais de 5 días, y ha aparecido el tejido de granulación que permite que los tejidos sean suturados.

Contaminación de heridas e infección: Todas las heridas son contaminadas por microorganismos del ambiente. Infección es el proceso por el cual los microorganismos se unen a los tejidos, se multiplican, y luego lo invaden produciendo una respuesta de tipo inmune.

La infección tisular dependerá del número y la patogenicidad o virulencia de los microorganismos.

Si un paciente se presenta a la consulta más de 12 horas luego de haber sido lesionado, cualquier herida debiera considerarse infectada en tanto no se demuestre lo contrário.

La infección se caracteriza por eritema, edema, presencia de pus, fiebre, elevado recuento de neutrófilos, dolor, cambio de color en el exudado o un olor característico.

Te puede interesar  ✓ 5 animales con periodo de gestación más largo - Veterinaria y Sanidad

Las heridas contaminadas pueden convertirse en infectadas bajo las siguientes circunstancias: presencia de cuerpos extraños, exceso de tejido necrótico, sangrado excesivo, defensas locales deprimidas, alteración de la irrigación, suciedad y restos de arcillas.

COMPLICACIONES LOCALES DE LOS TRAUMATISMOS EN RUMIANTES

La resolución de las heridas en el caso de los rumiantes presenta diferencias a destacar en relación a las otras especies domésticas.

En relación a las condiciones del medio, en general, un traumatismo en un rumiante, ya sea una contusión o una herida, va a sufrir una contaminación bacteriana. Los procesos inmunológicos del rumiante, rápidamente localizan y encapsulan al proceso séptico.

En consecuencia la complicación más frecuente de los traumatismos en el rumiante es el desarrollo de abscesos.

En un absceso pueden diferenciarse claramente el contenido y el continente. Descrito
desde el interior al exterior, se observan:

  • Cavidad de neoformación, donde se encuentra el pus y los restos necróticos.
    La cavidad puede ser única o estar lobulada.
  • Membrana fibrinoleucocitaria, que se constituye como una capa limitante
    interna.
  • Banda de tejido de granulación
  • Cápsula fibrosa, producida por la reacción y movilización del tejido conectivo

Signos clínicos:

En el caso de un absceso superficial los signos clínicos son los de la inflamación aguda, dolor, calor y tumefacción (Figura 1).

Diagnóstico diferencial:

Hematomas
Seromas
Tumores benignos de piel
Quistes sebáceos
Hernias
Eventraciones
Actinomicosis

Tratamiento:

Abscesos en formación (aquellos donde todavía no se formó la neocavidad con pus):
Antibióticos (penicilina-estreptomicina)

Abscesos formados (con cavidad llena de pus):
NO se usan antibióticos por la dificultad de superar las membranas que rodean al foco séptico.

Te puede interesar  Sujeción y derribo de Equinos - Veterinaria y Sanidad

Drenaje:
1) localización del punto declive con menor resistencia
2) incisopunción con bisturí
3) evacuación de contenido
4) exploración de la cavidad, desbridamiento de tabiques (curetaje)
5) contraabertura en dorsal mediante incisopunción con bisturí
6) lavado por arrastre con solución AA de iodopovidona solución y
agua oxigenada.
7) Colocación de drenaje fenestrado alrededor de 5 días

COMPLICACIONES DE HERIDAS

CICATRIZACIÓN RETARDADA: ÚLCERAS

Las úlceras constituyen un trastorno de la cicatrización caracterizado por la pérdida de
sustancia de los tejidos de revestimiento que no evoluciona hacia la reparación sino que
tienden a persistir, crecer y con frecuencia, recidivar.

Tratamiento general de las úlceras:

• Desbridamiento quirúrgico para eliminación de restos necróticos hasta
puntillado hemorrágico para este procedimiento además del uso del instrumental
quirúrgico convencional es de utilidad la realización de un raspado con una cureta.
• Desbridamiento químico: ácido metacresol sulfónico
• Antibióticos vía sistémica. En el caso de úlceras podales se prefiere el uso local de antibióticos como la nitrofurazona (Figura 2.b).
• Tratamiento con azúcar granulado.
• Tratamiento con queratoplásticos (sulfato de zinc), queratolíticos (sulfato de cobre), astringentes (negro de humo), en el caso de úlceras podales.

Como la forma de presentación de estos fármacos es en polvo, para su colocación se utiliza una compresa.
• Vendaje redondo, que compromete a ambos dedos, realizado con venda Cambric de 7 cm de ancho
• Impermeabilización del vendaje con cinta plástica tramada, el tramado otorga mayor resistencia y durabilidad al vendaje.

No dejar vendajes por más de cinco días, en caso de ruptura del vendaje, debe cambiarse a la brevedad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *